Encendela por debajo con una vela, fosforo o encendedor.
cuando encienda colocala en el plato sahumador y con movimientos circulares y tu mente enfocada en tus intenciones, lleva el humo por todos los rincones de tu espacio.
Permití que tus sentidos fluyan en armonía; disfrutando la riquísima fragancia y observando el humo que se dispersa.