“MI MADRE MI ALIMENTO”
El primer reflejo que tenemos al nacer, es ir derecho a la teta de mamá, sintiendo así su olor y los latidos del corazón, que son lo único familiar en este mundo extraterrestre.
Y es en ese instante, como todo lo que lo rodeará a el/la niño/niña hasta la primera infancia determinará muchas cosas de su vida.
Mi relación con mamá dejará “marcas”; y esas serán visibles solo para mi inconsciente, ya que justificará y hará “conscientes” actos y comportamientos .
La comida es Mamá, tu relación con la comida habla de tu relación con tu madre.
Hacemos del alimento, el objeto que llenara nuestros vacíos, el vacío real que sintió nuestro niño/a herida.
Ser padre es extremadamente difícil, educamos tratando de no repetir el dolor que sufrimos.
Leí un post hace un tiempo que me voló la cabeza : “ que tus hijos te amen y te extrañen, no quiere decir que estés haciendo las cosas bien”. (channnnnn, la re puta madre), y ¿entonces?.
Tengas la madre que tengas, sea la que haya sido, es primordial aceptarla , que tu niño/a (bebé) , ama y amara a esta mamá, aún no haya hecho las cosas “bien”. Y es esta lucha interna la que posiblemente conflictúa tu relación con tu cuerpo, con la comida, con la ropa, con lo estético, con los zapatos, incluso tu necesidad de fumar ( el pucho es la teta).
Tu sistema de protección , puede actuar necesitando todas estas cosas o repeliendo las.
Somos niñitos heridos, y lo seremos toda la vida, la diferencia podemos hacerla , en comprender y aceptar con los ojos del adulto, que hizo lo que pudo, con lo que tenía a su alcance, con la información que absorbió también en su primera infancia.
Pero sobre todo entender que si no hubiese sido la madre que fue (“buena o mala”) no serías el ser que sos.
Puede florecer al leer esto, tu enojo, incluso tu bronca e incomprensión, como decir ;¿qué mierda escribe esta piba?, ¡como si fuera tan fácil!, ¡hace años que trabajo a mis papás y sigo igual!.
Es entonces que te propongo escribir dos cartas siguiendo lo que voy a dejarte.
La primera carta la harás desde el niño herido, el que está enojado/a por las cosas que le faltaron o que le sobraron( la hiperpresencia de mamá también es tóxica), dejaras en la carta todo tu enojo, tu tristeza y tu frustración.Dando espacio incluso si tu niño/a necesita llorar como tal.
La segunda carta la escribimos desde el adulto, aquel que entiende e incluso, aunque a veces le cueste, acepta el amor (como te lo haya dado) de su mamá. Poniendo conciencia sobre todo cuando transitamos la vejez de nuestros padres,con el deber de tenerlos que cuidar, donde el dolor de nuestro niño se asoma y nos hace sentir culpables.
Luego deberás leerlas en HIPER CONCIENCIA, comprendiendo cada palabra , para poder bajarlas al corazón.
Vas a quemarlas y soltarlas en un lugar que te guste y al que no vayas con frecuencia.
Me gustaría decirte que es fácil, que no te llevará toda la vida , o que no tendrás que hacer terapia, pero estaría mintiéndote.
Pero si es importante que aceptes y perdones, para vivir VOS una vida más ligera.
Y mientras eso sucede estoy aquí para ayudarte, e incluso darte el abrazo que tu niño/a necesita.
con amor
Maru
